Relato, Conocimiento y Poder
Como
todas las terapias, la narrativa comienza cuando el asesor presta una
atención respetuosa y comprometida a una persona en un lugar seguro y
privado. El terapeuta invita a la persona a hablar de sus problemas y
la escucha con interés. Con frecuencia, las primeras historias están
llenas de frustración, desesperación y dolor, con poco o ningún asomo de
esperanza.
White las llama «descripciones saturadas del problema» las
descripciones saturadas del problema encarnan el «relato dominante» de
la vida de una persona.
El terapeuta acepta y se toma en serio esta
descripción; pero, al mismo tiempo, asume que es solamente parte de la
historia. No todas las descripciones del principio de la terapia
están saturadas del problema: la persona puede haber.
Cambiado de postura frente a sus preocupaciones antes de acudir a
consulta. Cuando eso pasa, la práctica que se reseña a continuación puede
ser muy diferente. Una vez que la persona, habiendo terminado
su narración, hace una pausa, el terapeuta comienza a hacer preguntas para
extender y aclarar su relato, urgiéndola a detallar aún más la
forma en la que experimenta sus dificultades y las consecuencias de éstas
en su vida. A través de sus respuestas, tanto la persona como el terapeuta
hacen acopio de los recuerdos y experiencias que serán la base de la
terapia. Últimamente, white ha abandonado el término «descripción saturada
del problema» en favor del de «descripción rala» (o «enrarecida»)
La
persona cuenta con frecuencia estos relatos del yo a los demás; e incluso a sí
misma, en su fragmentario «monólogo interno». Sus detalles varían, pero
los temas dominantes se mantienen. Las personas suelen proyectar esta
narrativa en un futuro supuesto: «así que siempre he estado deprimida.
La gente viene con relatos. Te cuentan relatos porque quieren construir contigo un nuevo relato. A veces, no pueden. Son los autores de sus relatos, y precisan de un coautor la gente organiza sus significados, sus existencias, en la conversación. Consiguen compartir sus vidas inventando relatos acerca de sí mismos.
La gente viene con relatos. Te cuentan relatos porque quieren construir contigo un nuevo relato. A veces, no pueden. Son los autores de sus relatos, y precisan de un coautor la gente organiza sus significados, sus existencias, en la conversación. Consiguen compartir sus vidas inventando relatos acerca de sí mismos.
El ser humano es, ante todo, un narrador. Todas
las personas tienen una historia que contar; y si no la tienen, dejan de
existir como personas. Son sus historias las que los hacen humanos; pero
también las que los aprisionan se vuelven extremadamente fieles a sus trágicos
relatos, y es aquí donde entra la terapia. Lentamente, el terapeuta se
compromete a coescribir una nueva historia. Y ellos construyen una nueva
realidad.
Ningún relato de vida está libre de ambigüedades y contradicciones; ninguno puede aprehender todas las contingencias de la vida. Estas ambigüedades, contingencias y contradicciones amplían nuestros recursos para brindar sentido a las cosas.
Ningún relato de vida está libre de ambigüedades y contradicciones; ninguno puede aprehender todas las contingencias de la vida. Estas ambigüedades, contingencias y contradicciones amplían nuestros recursos para brindar sentido a las cosas.
La
externalización
Es un abordaje terapéutico que insta a las personas a cosificar
y, a veces, a personificar, los problemas que las oprimen. En este proceso, el
problema se convierte en una entidad separada, externa por lo tanto la persona
o la relación que se le atribuía. Los
problemas considerados inherentes y las cualidades relativamente fijas que se
atribuyen a personas o relaciones se hacen así menos constantes y restrictivas.
La palabra escrita puede utilizarse permitiendo aumentar la capacidad de información que puede procesar nuestra memoria de corto plazo en un momento dado. Además permita la organización mas deliberada de nuestros “recursos lingüísticos” y la reorganización de “unidades de idea” en diferentes “relaciones de dependencia”. Es decir, puede sostenerse que la escritura proporciona un mecanismo por el cual las personas pueden participar más activamente en la determinación de la organización de la información y la experiencia, así como en la producción de diferentes relatos de los eventos y las experiencias.
La palabra escrita puede utilizarse permitiendo aumentar la capacidad de información que puede procesar nuestra memoria de corto plazo en un momento dado. Además permita la organización mas deliberada de nuestros “recursos lingüísticos” y la reorganización de “unidades de idea” en diferentes “relaciones de dependencia”. Es decir, puede sostenerse que la escritura proporciona un mecanismo por el cual las personas pueden participar más activamente en la determinación de la organización de la información y la experiencia, así como en la producción de diferentes relatos de los eventos y las experiencias.
Bateson
argumentaba que no es posible de conocer la realidad objetiva, ya que la
comprensión que tenemos de un hecho, o el significado que le atribuimos está
determinada y restringida por su contexto receptor; es decir, por la red de
premisas y supuestos que constituyen nuestros mapas del mundo. Comparando estos
mapas con pautas, argumento que la interpretación de todo acontecimiento está
determinada por la forma en que este encaja dentro de pautas conocidas y llamo
al proceso “codificación a partir del todo”
La experiencia vital es más rica que el discurso
La experiencia vital es más rica que el discurso
Las estructuras narrativas que construimos no son narraciones secundarias acerca de los datos, sino narraciones primarias que establecen lo que habrá de considerarse como datos. Las nuevas narraciones producen nuevo vocabulario, nueva sintaxis y un nuevo significado en nuestros relatos etnográficos, ellas definen lo que constituyen los datos de esos relatos.
La estructura narrativas organizan la experiencia y le dan sentido, pero
siempre hay sentimientos y experiencias vividas que el relato dominante no
puede abarcar.
Las
personas son ricas en experiencia vivida, una gran parte de dicha experiencia
queda fuera del “relato dominante” acerca de las vidas y las relaciones de las
personas. Estos aspectos de la experiencia vivida que quedan
fuera(acontecimientos extraordinarios) constituyen una herramienta para la
construcción de relatos alternativos. Acontecimientos extraordinarios quedan
ignorados a favor de aquellos cambios en el tiempo que son comunes para
miembros de una categoría social (relato dominante). Esto genera un entramado
dominante de una persona (pensamientos, acciones, etc.
La
externalización del relato saturado de problemas puede iniciarse fomentando la
externalización del problema y rastreando después la influencia del problema en
la vida y las relaciones de la persona. Al lograr separar las descripción de la
vida saturada por el problema, de la lectura habitual del relato dominante, las
personas están en mejores condiciones para identificar los acontecimientos
extraordinarios. Una vez identificados se puede invitar a las personas a
atribuirles significados. Para que esto suceda es necesario que los acontecimientos
extraordinarios puedan organizarse en un relato alternativo. Ademas se
introducen diversas preguntas que ayudan a comprometer a las personas en la
descripción de este nuevo significados, preguntas que involucren activamente la
reescritura de sus vidas y de sus relaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario