Formación del sistema terapéutico.
Las habilidades del terapeuta para la formación de un sistema terapéutico se designan como operaciones de asociación, a su vez este se hace líder de dicho sistema, por lo tanto si el terapeuta no logra asociarse con la familia, no se podrán cumplir los objetivos y la esperada reestucturación familiar.
Unión y acomodamiento.
Estos dos términos describen el proceso terapéutico.
La unión describe la acentuación de las acciones del terapeuta, caminadas a relacionarse con los miembros del sistema familiar.
El acomodamiento se emplea a las acciones del terapeuta para lograr la alianza con el sistema familiar; para esto el terapeuta debe aceptar la organización y el estilo de la familia, y unirse a ellos; por lo tanto debe experimentar las pautas transaccionales de la familia y la fuerza de dichas pautas, para evaluar a los miembros de la familia.
El mantenimiento, esta estrechamente relacionado con la técnica de acomodación de proporcionar un apoyo programado a la estructura familiar, del modo en el que el terapeuta la percibe y analiza.
Las operaciones de mantenimiento requieren del apoyo de los subsistemas familiares.
El rastreo, está es otra técnica de la acomodación: en esta técnica el terapeuta hace un seguimiento de los contenidos de las comunicaciones y de la conducta de la familia, alientandolos a que continúen. Esto es útil para la exploración de la estructura familiar, también estimula la comunicación de los miembros de la familia. por lo tanto se puede emplear en los procesos de reestructuración familiar.
El terapeuta en esta técnica no cuestiona lo que se dice, ya que se ubica a si mismo como una parte interesada; por lo tanto el rastreo significa el planteamiento de preguntas que califiquen la situación expuesta, la organización de comentarios aprobadores o el estimulo para la amplificación de un punto.
El mimetismo, es una operación humana universal, el cual emplea el terapeuta para acomodarse a un estilo familiar y a sus modalidades afectivas, esto permite la adopción del ritmo de la comunicación familiar. En el marco del sistema terapéutico las operaciones mimeticas por lo general son implícitas y espontáneas y también son usadas con fines de reestructuración.
Diagnostico.
En la terapia familiar, el diagnostico es considerado como la hipótesis de trabajo que el terapeuta desarrolla a partir de sus experiencias y observaciones relacionadas con el proceso que vivencia al unirse con la familia.
Este diagnostico se logra a través de un proceso de interacción y unión, lo cual se logra al evaluar las transacciones de la familia, centrándose en:
1- La estructura de la familia, sus pautas transaccionales y alternativas disponibles.
2- Evaluación de la flexibilidad del sistema y su capacidad de elaboración.
3- Evaluación de la resonancia del sistema familiar, su sensibilidad ante las acciones individuales de los miembros.
4- Evaluación del contexto de vida de la familia, analizando las fuentes de apoyo y de estrés
5-El estadio de desarrollo de la familia y su rendimiento en las tareas apropiadas a este estadio.
6- Exploración de las en que los síntomas del paciente identificado son utilizados para el mantenimiento de las pautas preferidas por la familia.
Contrato terapéutico.
El contrato terapéutico plantea una promesa de ayuda por parte del terapeuta, a la familia que ha venido con una problemática a terapia. Este es un elemento esencial en la formación del sistema terapéutico, ya que el terapeuta desarrolla el centro de la problemática, para poder incluir las interacciones familiares, que posiblemente se convertirán en objetivos de la terapia.
La familia y el terapeuta deben lograr un acuerdo referente al origen del problema y los objetivos del cambio, lo que implica que el contrato terapéutico exponga la logística de la terapia, es decir el lugar donde se desarrollaran las sesiones, la frecuencia con la que asistirán a terapia y su temporalidad; cabe destacar que estos acuerdos podrán ser modificados a medida que la terapia evolucione.
Unión son los subsistemas.
Al terapeuta unirse con un subsistema, implica la constitución de una intervención reestructurante, ya que loa otros miembros de la familia deben reagruparse para recibir el impacto de la alianza.
Al trabajar con la familia, el terapeuta se asocia a los diversos subsistemas, acomodándose a las pautas de intercambio internas de cada uno, al estilo, afecto y lenguaje de la familia en particular.
Las observaciones de todos los miembros del grupo familiar, ayudan al terapeuta en la identificación de los miembros que contribuyen al mantenimiento de las pautas transaccionales disfuncionales.
El rastreo, está es otra técnica de la acomodación: en esta técnica el terapeuta hace un seguimiento de los contenidos de las comunicaciones y de la conducta de la familia, alientandolos a que continúen. Esto es útil para la exploración de la estructura familiar, también estimula la comunicación de los miembros de la familia. por lo tanto se puede emplear en los procesos de reestructuración familiar.
El terapeuta en esta técnica no cuestiona lo que se dice, ya que se ubica a si mismo como una parte interesada; por lo tanto el rastreo significa el planteamiento de preguntas que califiquen la situación expuesta, la organización de comentarios aprobadores o el estimulo para la amplificación de un punto.
El mimetismo, es una operación humana universal, el cual emplea el terapeuta para acomodarse a un estilo familiar y a sus modalidades afectivas, esto permite la adopción del ritmo de la comunicación familiar. En el marco del sistema terapéutico las operaciones mimeticas por lo general son implícitas y espontáneas y también son usadas con fines de reestructuración.
Diagnostico.
En la terapia familiar, el diagnostico es considerado como la hipótesis de trabajo que el terapeuta desarrolla a partir de sus experiencias y observaciones relacionadas con el proceso que vivencia al unirse con la familia.
Este diagnostico se logra a través de un proceso de interacción y unión, lo cual se logra al evaluar las transacciones de la familia, centrándose en:
1- La estructura de la familia, sus pautas transaccionales y alternativas disponibles.
2- Evaluación de la flexibilidad del sistema y su capacidad de elaboración.
3- Evaluación de la resonancia del sistema familiar, su sensibilidad ante las acciones individuales de los miembros.
4- Evaluación del contexto de vida de la familia, analizando las fuentes de apoyo y de estrés
5-El estadio de desarrollo de la familia y su rendimiento en las tareas apropiadas a este estadio.
6- Exploración de las en que los síntomas del paciente identificado son utilizados para el mantenimiento de las pautas preferidas por la familia.
Contrato terapéutico.
El contrato terapéutico plantea una promesa de ayuda por parte del terapeuta, a la familia que ha venido con una problemática a terapia. Este es un elemento esencial en la formación del sistema terapéutico, ya que el terapeuta desarrolla el centro de la problemática, para poder incluir las interacciones familiares, que posiblemente se convertirán en objetivos de la terapia.
La familia y el terapeuta deben lograr un acuerdo referente al origen del problema y los objetivos del cambio, lo que implica que el contrato terapéutico exponga la logística de la terapia, es decir el lugar donde se desarrollaran las sesiones, la frecuencia con la que asistirán a terapia y su temporalidad; cabe destacar que estos acuerdos podrán ser modificados a medida que la terapia evolucione.
Unión son los subsistemas.
Al terapeuta unirse con un subsistema, implica la constitución de una intervención reestructurante, ya que loa otros miembros de la familia deben reagruparse para recibir el impacto de la alianza.
Al trabajar con la familia, el terapeuta se asocia a los diversos subsistemas, acomodándose a las pautas de intercambio internas de cada uno, al estilo, afecto y lenguaje de la familia en particular.
Las observaciones de todos los miembros del grupo familiar, ayudan al terapeuta en la identificación de los miembros que contribuyen al mantenimiento de las pautas transaccionales disfuncionales.
DANIELA OCAMPO MOTTA
LINA VANESSA QUITUMBO RIVERA


